lunes, 22 de octubre de 2012

El show debe continuar


Ella ya no se dedica al espectáculo, abandonó hace ya muchos años la farándula y en ese tiempo ha convivido con su marido, ha emprendido un pequeño proyecto empresarial y ha tenido hijos y hasta nietos. De su vida anterior nada queda sino el recuerdo, y éste es sacudido cuando recibe una curiosa llamada para participar en un show televisivo de cierto renombre. Sus nietos, encantados con eso de ver a la yaya por la caja tonta, animan a la vieja gloria que, cuando se quiere dar cuenta, se encuentra ya en un tren camino de la capital dispuesta a dar todo aquello que antaño daba y en el más puro directo.

La llegada no es tan cálida como se imaginó, pero nuestra protagonista lo lleva bien porque ella nunca perdió la humildad ni eso que hace a la gente mucho más resistente a los años, conservar cierta inocencia. Seguramente esa inocencia es la culpable de que tarde tiempo en ver que el show en cuestión es un desmesurado espacio basado en habilidades muy particulares que en ocasiones rozan más lo excéntrico o lo ridículo que otra cosa. Las ganas de abandonar son grandes y si ella no coge la maleta y se va es porque espera encontrarse con su partenaire, al que no ve desde su retiro y con el que compartía mucho más que el escenario o la coreografía. El encuentro se produce de forma accidentada pero no les decepciona. El otrora nómada sexual –como a él le gustaba autodefinirse– es ahora un señor de muchos años que procura no mostrarse desnudo ante sus amantes. Quizás achantado ante el amor, él lo suple echándole cierta irreverencia y radicalidad a la vida, cosa que su compañera encuentra divertida, aunque sólo a ratos. Juntos tendrán que actuar en el que se supone será su último baile, y la cosa no va a ser tan fácil.

Lo que les acabo de contar bien podría estar pasando en cualquier plató español, en esos que se graban programas llenos de triunfitos, de jurados malhumorados y de personajes dignos de esa loca colina que orquestaba Jesús Quintero, pero lo cierto es que es el argumento de Ginger y Fred, película que Fellini dirigió en 1985, contando con Marcello Mastroianni y Giulietta Masina de protagonistas, ambos magníficos como emuladores maduritos de la mítica pareja de baile. La película conserva muchos de los clásicos ingredientes del maestro: la sátira, los personajes grotescos o la música circense, pero los adereza esta vez con el agridulce paso del tiempo. El resultado es un film enternecedor ensombrecido por las grandes obras del aclamado director, pero que bien se merece una oportunidad. Yo, sin ir más lejos, se la di este fin de semana, y lo cierto es que me alegro de haberlo hecho :)







18 comentarios:

  1. Estupenda, sentida y emocionante entrada, Mara.

    Saludos
    Roy

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    1. Gracias Roy, todo es consecuencia de la película en cuestión ;)

      Un abrazo

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  2. Pensé hasta que lo aclaraste que hablabas de verdad de un programa de televisión. Me la anoto. Qué lujo Giuletta Massina en su vejez. Un abrazo.

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    1. Es que en realidad la peli es bastante actual y eso que ya le ha llovido... Giulietta está estupenda, su personaje es entrañable.

      Un abrazo

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  3. Es magnifica esta película,la verdad, me emocionó mucho verlos como la pareja 'elegante y sensual' ;) Lástima que la propia Ginger denunciara a Fellini, se le fue totalmente la pinza a mi parecer, que mejor homenaje que el gran Fellini haga una película con tu nombre y con ese guión tan original y conmovedor.

    Un beso!

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    1. No tenía ni idea de esa denuncia, Lorena!! Me da que la Rogers no tuvo una vejez tan buena como la de Amelia Bonetti (la Ginger de Fellini). En fin, a mí también me ha gustado mucho la peli :)

      Un beso

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  4. Pues yo voy a tener que darle esa oportunidad, que me dejas con ganas de verla.
    Besotes!!!

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    1. Dásela, yo creo que no te arrepentirás. Fellini no suele defraudar, y aquí no iba a ser menos...

      Un beso!

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  5. No he visto esta peli y mira que me gusta Mastroniani y he visto casi todas sus pelis. Hay pelis que, sin saber muy bien el porqué, te dan como pereza verlas. Esta siempre fue una de esas pelis.Tonterías que hace una...
    Después de leer tu entrada me apetece verla, Mara.

    Un beso.

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    1. Te entiendo porque a mí también me pasa. Tengo películas que hace tiempo me hice con ellas y nunca encuentran su momento. Ver a la pareja Masina/Mastroianni en su madurez es una gozada, con esas edades es raro ver a los grandes en papeles protagonistas. Ambos están geniales. Yo creo que te va a gustar...

      Un beso

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  6. Preciosa entrada Mara,enhorabuena,no se que mas decir.
    Enhorabuena otra vez.
    Un saludo

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    1. Muchas gracias, Atticus. Me alegra que te haya gustado.

      Un abrazo

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  7. Que bonita.. Ginger y Fred. Hace tiempo que no la veo, pero guardo un recuerdo muy grato de ella.
    Tus palabras me la han recordado y me han entrado ganas de verla otra vez.

    Mastroiani y Massina maravillosos. Dos de los grandes.

    Además que como buen homenaje, me gustan los originales. Que sería el cine sin Fred Astaire y Ginger Rogers. Ah! y quien bailaria "mejilla con mejilla".

    Buen recuerdo Mara.

    Un abrazo.

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    1. Ohhh, "Cheek to cheek"... Temazo. Con él de fondo no es difícil sentirse en el cielo. A mí me gustaría probar lo del claqué alguna vez. No creo que se me dé tan bien como a los originales o a sus sucedáneos italianos :(


      Un abrazo, Noodles

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  8. Hola Mara,

    Pues como bien dice, desconocida obra, al igual que de Fellini me suenan otras, esta me es completamente desconocida. :-O

    Es muy bonito el comienzo de su relato, sobretodo me ha gustado la frase "...eso que hace a la gente mucho más resistente a los años, conservar cierta inocencia...".

    Merece ser tenida en cuenta por como la describe.... asiiis no se si ponerla en mi lista. (¡Ya tego tantas pendientes!!)

    Un abrazo Mara.

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    1. Gracias, SBP. Yo es que siempre he pensado que eso de estar de vuelta de todo envejece muchísimo...

      Yo recomiendo la película, pero está claro que esas listas se hacen eternas y muchas veces no son necesarias. Lo mismo cualquier día te cruzas con ella por casualidad :)

      Un abrazo

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  9. Hola,

    la tengo apuntada en esa interminable lista de películas pendientes, pero nunca he encontrado el momento, supongo que entre otras cosas porque aun me quedan otras más "gordas" del propio Fellini por ver

    Un beso!

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    1. A mí también me quedan pendientes de Fellini, aunque creo que las más importantes sí que las he visto. La verdad es que creo que cuando las haya visto todas me va a dar hasta pena... un grande Fellini.

      Un beso

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