viernes, 1 de junio de 2012

We need to talk about Lynne


The Guardian informaba hace unos días en este artículo sobre el futuro proyecto de la directora Lynne Ramsay y la verdad es que la cosa no pinta mal. Ramsay va a pasarse ahora nada más y nada menos que al western,  y su nueva película –que al parecer llevará el nombre de Jane Got a Guncontará con la oscarizada Natalie Portman como protagonista.

Yo ya he mencionado a Lynne Ramsay o a su cine en este blog (aquí y aquí),  pero entonces no conocía yo aún toda la filmografía de esta directora escocesa, cosa a la que he puesto recientemente remedio y de ahí el presente post.


Ramsay, con su premio por "We need to talk about Kevin" en el London Film Festival.


Ramsay nació en Glasgow hace 42 años y tiene una no muy amplia pero sí curiosa filmografía. Tras realizar estudios en cine, televisión y fotografía, se inició en este mundillo con la realización de varios cortos, y no se le dio mal puesto que dos de ellos, Small deathsGasman (este último abajo, por si les pica la curiosidad )  fueron reconocidos por el jurado en Cannes.




En un par de años Ramsay pudo hacer su primer largometraje y así nació la incisiva Ratcatcher (1999).  El título refleja muy bien lo que el espectador va a encontrarse y es que Ratchatcher es un film sucio, arrabalero y a ratos despiadado donde cazar ratas es una de las actividades que llenan la vida de los jóvenes habitantes de un suburbio de Glasgow. Se trata de una película gris en todos los sentidos del término, porque el paisaje que retrata carece de cualquier tipo de atractivo y porque el gris es el tono que predomina durante toda la cinta. En esta película Ramsay vuelve sobre el tema de la infancia, hacia el cual ya había mostrado interés en cortos como el de arriba, y consigue crear empatía con el protagonista, cosa que en los primeros minutos de la cinta el espectador ve como algo imposible.




En el 2002 Ramsay volvió a la carga cambiando la infancia por la juventud y el gris por llamativos colores, aunque el resultado fuera en este caso igual de hiriente. Cuando el espectador comienza a ver Morvern Callar no tarda en apreciar los escasos valores morales de la protagonista (cuyo nombre da título a la película) y su mejor amiga. Esto, sin embargo, no impide que cuándo éstas viajan a tierras almerienses con sus enpaquetadas vacaciones low cost  en busca de un lugar donde hacer el cafre estruendosamente metiéndose en el cuerpo toneladas de alcohol de marca blanca, drogas varias y sexo rápido e indiferente, al final parezca que los incivilizados somos los del sur. La grotesca escena que mezcla en espacio y tiempo  procesiones pintorescas con santos, monigotes ardiendo, farolillos, mantillas negras, sanfermines, toros-cuerda y mujeres con flores y mantones de manila, no ayuda mucho. Pero el que esté libre de prejuicios que tire la primera piedra, y con todo, la película no está tan mal. No obstante, no crean que me tira el patriotismo cuando digo que es la peor de su filmografía, pues coincido con Filmaffinity e imdb.


Movern Callar (Samantha Morton) en la primera escena de la película


Tendríamos que esperar hasta 2011 para volver a ver algo de la escocesa, pero la espera mereció la pena y con We need to talk about Kevin  Lynne llegó al gran público, de nuevo con su habitual lenguaje, pero esta vez mucho más cuidado. La película se paseó por festivales causando buena impresión y la magnífica actuación de Tilda Swinton fue bastante alabada. En Tenemos que hablar de Kevin, como se llama en España, Ramsay sigue la senda que inició con Movern Callar. A ella recuerdan ese rojo angustioso que a veces baña la película, los escasos diálogos y los cambios de ritmo, pero ahora todo está mucho más logrado y el resultado es un acercamiento a la maternidad especialmente inquietante. He leído por ahí que una de las escenas "rojas" de la película es la Tomatina de Buñol, así que por lo que se ve, a la escocesa le gusta pasearse por nuestro país. Estén atentos, que el día menos pensado se cruzan con ella en una esquina.


Aquí la gran Tilda, con el angelito


Y bueno, quizás se hayan dado cuenta ya por este blog de que a mí la música me gusta, y mucho, pero es que musicalmente hablando también tenemos que hablar de Lynne, pues no sólo ha dirigido vídeos musicales como éste  para la banda inglesa Doves...




... sino que además la directora ha demostrado tener un excelente gusto musical en las bandas sonoras de todas sus películas. Así que para despedirme, les dejo como muestra un trocito de la banda sonora de Ratcatcher: La hermosa Cello song del siempre grande Nick Drake.



20 comentarios:

  1. Pues me acabas de descubrir una realizadora nueva, de cine Escoces , digamos minoritario, sólo conocía a Bill Douglas, pero no a esta directora. Así que gracias por el descubrimiento, por tu reseñas no tiene, pero nada mala pinta. Incluso alguna foto me recuerda a Terence Davies. Intentaremos encontrar algo de ella por el éter.


    Saludos
    Roy

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    1. Pues tú me acabas de descubrir dos nombres más, jaja, esto de la blogosfera es un no parar. Me pongo yo también en búsqueda.

      Un saludo, Roy

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  2. Que bueno, justo cuando acabé de ver Tenemos que hablar de Kevin to flipao me puse a buscar la filmografía de Lynne Ramsay ya que desconocía totalmente a la realizadora. El caso es que aún tengo las pelis pendientes por ver(como siempre, por falta de tiempo) y por lo que dices vale mucho la pena. Por cierto, desconocía que había hecho videoclips, lo de Black and White Town me ha llegado ;) Soy muy fan del Some cities. Doves son muy grandes, The man who told everything, Here it comes o The storm son grandes temazos del pop melancólico. También soy muy fan de Drake, aunque en la misma línea, aún soy más de Elliott Smith. Un abrazo!

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    1. A mí también me impactó "Tenemos que hablar de Kevin", me parece una de las películas más interesantes del año pasado. Y Doves son geniales :)
      No conocía a Elliot Smith pero por lo que he podido ver en You Tube está, muy, pero que muy bien... así que gracias por el descubrimiento.

      Un abrazo

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    2. jeje de ná! Adoro la música y la sensibilidad de Elliott Smith, también tuvo muchas colaboraciones cinéfilas, hace unos meses le dédiqué un post, a ver si te mola: http://www.despuesde1984.com/2011/10/miss-you-elliott.html Un abrazo!

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  3. ¡Por Jupiter, que cuánto cine le queda a uno por visionar, y aun sólo tener noticia de que existe! Especialmente, respecto al cine contemporáneo.

    Tiene que haber tiempo para todo, ya lo sé. Pero el dilema es clásico: me pongo esta noche ese film de Ford o de Van Dyke o de Mulligan, ¡que todavía es inédito para mí! o pruebo con un cineasta nuevo. Con la literatura pasa lo mismo, ¿no es cierto?

    En fin, al menos me he enterado de que en Escocia también hay estrenos de películas recientes...

    Salucines

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    1. Pues sí Genovés, hay mucho por ver y poco tiempo para dosificar... Yo soy más arriesgada cuanto menos tiempo requiere una afición, me explico: Escucho mucha música y me pongo discos de lo más variopinto, pero la música requiere menos tiempo. Con el cine también arriesgo, y me gusta ver pelis de nacionalidad extrañísima a pesar de que tengo no pocos clásicos que ya debería haber visto sin desempolvar. Con la literatura selecciono muchísimo porque no leo lo que me gustaría y casi siempre me voy a grandes obras. Además, si el libro no me atrapa lo cierro y cojo otro. Ahí no me arriesgo, no me interesa descubrir nuevos autores, me conformo con poder leerme en esta vida un tercio de los clásicos que me quiero leer. En eso de la selección, cada uno tiene sus manías, así que comprendo que le dediques tu tiempo a Ford, (yo debería dedicarle también más, por cierto).

      Un abrazo

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  4. Mira que no me gusta la de Kevin, me parece rebuscada, que quiere imponer un estilo sobre encima de todo, olvidandose de la narración, de esta historia tan sordida.

    Y lo del western con Natalie Portman,uff, menos.

    No se por qué, pero me he atragantado con este whisky escocés.

    Un abrazo.

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    1. A mí sí me gusta "Kevin", Noodles. Sórdida es una buena palabra para Lynne. Yo quiero ver su western, y seguramente me gustará porque yo no soy muy de westerns y me va lo descafeinado...

      jajaja, nada, tú vas a ser más de whisky irlandés, como McNulty en The Wire ;)

      Un abrazo

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    2. Lo has "clavao" Mara... me quedo con el Jameson.
      Ay! McNulty.. me has activado el "mono" The Wire...

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  5. Me impresionó "Tenemos que hablar..." y me ha entrado curiosidad por ver "Movern Callar" aunque ya dices que no es lo mejor de su filmografía. Saludos. Borgo.

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    1. Bueno, es mi opinión, pero hay un fan de Lynne un poco más abajo que discrepa, así que cuando la veas escribe algo para desempatar, jajaja

      Un saludo

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  6. Por supuesto, es cuestión de gustos, pero estoy nada de acuerdo con tu opinión sobre Morvern Callar. Fue la primera que vi de ella, y es todavía la que más me gusta. En tu comentario me da la impresión de que despachas muy rápidamente un personaje más complejo que todo eso. Morvern hace cosas extremas, pero no es simplemente una cazurra que aprovecha una oportunidad para irse a España a empapuzarse de alcohol y sexo.

    Yo enlazo su viaje con el de otro personaje de Samantha Morton, el que hace en Under the Skin, y en ambos casos son mujeres jóvenes que hacen frente a la pérdida, al duelo, de una manera, digamos, inusual. Pero los sentimientos que me transmiten no son menos intensos que los de alguien que se echa a llorar en el funeral de la persona amada y luego siguen con su vida de forma "normal".

    La excursión española es bizarra, y viéndola en un cine lleno de gente era palpable la incomodidad ante los clichés visuales de la españolidad cañí. Pero mientras lo veía pensaba también que el punto de vista de la historia es el de Morvern, totalmente extranjero y turístico. Morvern no viene a España a descubrir la verdadera España. Viene escapándose de su propia vida, y casi todo el tiempo lo pasa en la pecera de su propia cabeza, como en esa escena en el club, con todo el mundo bailando y ella moviéndose con su propia música (que es mi escena favorita de la película).

    Y otra verdad incómoda que se me ocurrió es que esos sitios que aparecen en la película no son ciencia ficción ni son atrezzo: hay sitios así. Yo he estado en ellos, y me he sentido tan marciano como esas escocesas. A veces nos gusta pensar que España es Wilco tocando para fans en discos Revolver, pero las más veces es un bar de carretera donde venden mecheros del generalísimo y viejos vestidos de negro juegan al dominó y en la tele del bar hay un programa de antena 3.

    Gasman es un corto absolutamente genial. Adoro esa niña que descubre que la vida es más complicada de lo que pensaba. Me encantaría que reapareciera crecida en la filmografía de Ramsay.

    En tu repaso falta comentar la puñalada trapera de Peter Jackson, que logró que la echaran del proyecto de The Lovely Bones para poder dirigirla él mismo. Con unos resultados para mi gusto lamentables. Que siga dirigiendo hobbits, que es lo suyo.

    Perdón por la chapa, pero tengo pocas oportunidades de hablar con nadie sobre Lynne Ramsay. Un saludo.

    Ángel

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    1. Bienvenido Ángel, y gracias por comentar.

      Efectivamente, para gustos los colores... Cierto es que lo que comento de Movern no es ni siquiera una sinopsis de la película, sino más bien mi impresión personal, con lo cual tienes toda la razón cuando dices que la "despacho" demasiado rápido, pero a mí ese viaje personal de Movern me pareció bastante peor enfocado que la búsqueda de redención del protagonista de Ratcatcher o esa existencia angustiosa mezcla de dolor y culpa de la madre de Kevin.

      En cuanto a España, bueno, desde luego no será un adalid de la modernidad (ni quiero que lo sea puesto que a mí me gustan no todas pero sí muchas de sus tradiciones) pero tampoco es esa eclosión de tipismos que se marca "la" Lynne en dos minutos. Como dije, no me importa que lo haga y no valoro su película por eso, supongo que le viene bien exagerar lo exótico para situar a una Movern perdida y completamente fuera de lugar, pero cuando el que lo ve es de aquí, chocar, choca.

      Mi impresión es que todo lo que intenta hacer Ramsay con Movern Callar, lo supera y lo hace mejor en "Tenemos que hablar de Kevin", pero por supuesto, es sólo mi opinión.

      Gassman me parece un corto genial. La escena de la niña luchando por sentarse en las rodillas del padre es impresionante. Difícil que un corto diga tanto.

      De la puñalada trapera de Jackson me acabo de enterar gracias a ti. A mí de él sólo me gusta la película "Criaturas celestiales", nunca fui de su gore ni tampoco de sus hobbits, me aburren un poco.

      A ver que nos depara su western, espero que podamos comentarlo por aquí y por supuesto que vuelvas a dar la "chapa" ;) (yo te la he dado un poco también)

      Un abrazo

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    2. Trato hecho. "Vol-ve-ré".

      Me pregunto si ese western enlaza con esa tendencia a buscar una mirada femenina en el oeste, como esa peli de Michelle Williams, Meek's Cutoff, de la que he oído hablar mucho (pero no he visto). Eso me interesa.

      "Criaturas celestiales" es genial. A mí sí me gustan las pelis de orcos, pero la historia alrededor de The Lovely Bones me parece repugnante, una combinación de machismo, prepotencia y quítate-tú-para-ponerme-yo. Nunca podré ver a Peter Jackson igual.

      Nos vemos por aquí.

      Ángel

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  7. Yo solo he visto la última y me gustó pero sin emocionarme demasiado. Creo que es una película irregular, con buenos momentos pero también con cierta mediocridad. Sin duda la directora es interesante (me anoto su ópera prima) y quizás esté a punto de dar un salto cualitativo, en mi opinión cunado deje entrar algo de luz en sus películas. Esperaremos el western... Un abrazo.

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    1. Hola David

      La verdad es que parece que la oscuridad es marca de la casa "Ramsay", así que no sé si se le pasará, pero a mí me gusta mucho "Tenemos que hablar de Kevin", me mantuvo en vilo toda la película y me chocó que pudiera hacerlo con esa manera de rodar que tiene, con escasos diálogos y ritmo lento. Pero bueno, tiene que haber gente para todo. A ver si con el western gana adeptos o los pierde.

      Un abrazo

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  8. Suscribo lo que dice Genovés. Me planteo Monnicelli, una de Astaire/Rogers (para ver in family) o algo de Ford.
    Sin embargo a diferencia de Noodles si me interesa ver como relanzan o lo intentan, el western, especialmente desde la optica anglosajona y femenina

    Saludos.

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    1. Ya, cada uno tiene sus prioridades. Si el que nos espera es un western poco western, probablemente a mí me guste, aunque lo denosten los puristas. Pero es que yo con ese género soy como los niños a los que tienen que disfrazarles las verduras para que se las coman, jajaja

      Un saludo

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  9. Pronto veré la de Kevin, las dos anteriores suenan bien también, me has despertado las ganas por ellas, gracias. Saludos.

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